5 talleres para trabajar la publicidad en clase

A pesar de que muchas voces defienden la educación en un consumo crítico y responsable, son pocas las materias educativas que lo abordan con esa perspectiva. Estos materiales se enfocan a la educación crítica en publicidad y son el resultado de los 14 años de trabajo de ConsumeHastaMorir en el campo de la sensibilización en consumo responsable.

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10 talleres diferentes sobre consumo crítico y responsable

¿Por qué educar sobre publicidad?

La educación sobre consumo se ha limitado frecuentemente a una especie de educación vial pero con el carrito de la compra en las manos, es decir, una formación técnica que no pone en cuestión elementos clave de nuestra sociedad de consumo, a pesar de haberse demostrado como social y medioambientalmente insostenible. La publicidad, a pesar de transmitir cada día valores, construir modelos de ocio y patrones de comportamiento, también es una materia poco habitual en las aulas.

En ese sentido, parece imprescindible la elaboración y puesta en marcha de materiales educativos desde una perspectiva crítica del consumo. Estos diez talleres didácticos tienen la ventaja de que pueden adecuarse tanto a distintos ciclos de la educación formal como a la educación no formal de jóvenes y adultos.  Son materiales para trabajar en clase, algunos son adaptaciones de otros materiales muy conocidos y otros son de creación propia, resultado de los 14 años de trabajo de ConsumeHastaMorir en el campo de la sensibilización en consumo responsable.

 

Talleres para trabajar la publicidad

 

1. Hablando eslóganes

Con esta actividad se pretende mostrar la especificidad del lenguaje comercial y las reglas básicas que lo articulan, para conocer mejor cómo funciona la publicidad y poder desarrollar una mirada crítica como consumidores y consumidoras. La tarea consiste en traducir una conversación cotidiana a un formato comercial: por ejemplo, ¿podrías invitar a alguien a la fiesta que vas a celebrar por tu cumpleaños utilizando eslóganes publicitarios?

Qué necesitamos

Para realizar la actividad únicamente será necesario papel y lápiz.

Pasos a seguir

  • Para empezar, cada persona participante redacta su invitación de cumpleaños utilizando eslóganes publicitarios y también una posible respuesta a esa invitación. Este sería un ejemplo:

Persona A: ¡Hombre Pedro!, tengo una oferta que no podrás rechazar: Ahora puedes aprovechar y unirte, de forma totalmente gratuíta, a mi cumpleaños, el próximo sábado a las 9 de la noche en mi casa.

Persona B: Lo siento, Ana, el tiempo es oro, por eso yo siempre confío en María, que me ofrece los mejores eventos para el fín de semana.

  • A continuación nos dividimos en grupos de 2 personas. Una de ellas lee la conversación que ha escrito y la persona que escucha responde. Luego cambian de rol. Al final, cada una aporta sugerencias para que mejoren las conversaciones, que se pueden extender tanto como queramos. Por ejemplo, a la conversación anterior se le puede añadir:

Persona A: ¡Pero aún hay más! Si me llamas ahora mismo, puedes acudir con una persona acompañante que desees y obtendrás comida y bebida gratis.

Persona B: No sé, se lo diré a María, pero ella siempre disfruta de sus mejores momentos en el café Luciérnagas, en la calle leganitos 23.

  • A continuación se hace una puesta en común y cada pareja, si hay tiempo, escenifica su conversación.
  • El taller termina con una reflexión sobre las características comunes del lenguaje publicitario. Para generar el debate se puede empezar formulando estas preguntas:


- ¿Es exagerado el lenguaje de los anuncios?

- ¿Atendemos más a los anuncios por utilizar este tipo de lenguaje?

- ¿Si todo el mundo sabe que este lenguaje es exagerado, por qué se sigue usando?


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. El juego de los soportes publicitarios

La publicidad es parte esencial de la actividad comunicativa. Está en los medios de comunicación y muchos otros aspectos de nuestra vida. Pero no conocemos todos los canales que hoy se usan para hacer publicidad. En este juego vamos a repasar cuántos conocemos.

Qué necesitamos

Será necesaria una pizarra, unas hojas y bolígrafos. La actividad se realizará en un aula.

Pasos a seguir

  • Nos dividimos en grupos de tres personas, excepto una persona que hará de guía de la actividad. Esta persona comienza el juego diciendo una letra del abecedario al azar y los grupos deben buscar, lo antes posible, un soporte publicitario que empiece con esa letra para cada una de estas secciones:

- A. Soporte publicitario en el espacio urbano (calles, edificios, mobiliario urbano…)

- B. Soporte publicitario en medios de comunicación (televisión, radio, periódico, internet…)

- C. Soporte publicitario en el punto de venta (tienda, supermercado, centro comercial…)

- D. Soporte publicitario en tu espacio privado (tu casa, tu teléfono…)

Por ejemplo, un soporte publicitario es una avioneta en el cielo con un cartel publicitario. Los soportes deben ser genéricos, es decir, se puede decir “ropa con publicidad”, pero no hace falta destacar cada una de las prendas (calcetines, camiseta, pantalones…).

  • Cuando un grupo ha conseguido los cuatro soportes publicitarios (uno por cada apartado) que comienzan por la letra elegida, se para el juego y cada grupo dice sus resultados, apuntándose 10 puntos si la respuesta es correcta y no coincide con la de otro grupo y 5 puntos si la respuesta es correcta y sí coincide con la de otro grupo.
  • Pasado el tiempo estipulado para el juego, recontamos los puntos obtenidos por cara grupo.

3. Elaboración de un contranuncio utilizando el corta y pega

Los medios de comunicación dependen en buena parte del dinero que les aporta la publicidad. Por ello, no hay medio que se libre de los anuncios publicitarios y las revistas son uno de los casos más evidentes. En esta actividad, retocaremos directamente la publicidad que hay en una revista utilizando los recursos que la propia revista nos ofrece.

Qué necesitamos

Por cada grupo que participa, de tres personas, será necesario:


- Una revista (tipo los dominicales de los periódicos, revistas de actualidad y moda…)

- Un par de tijeras

- Una barra de adhesivo para papel

Pasos a seguir

  • Primero nos dividimos en grupos de tres o cuatro personas y se reparten las revistas al azar (2 o 3 revistas por grupo).
  • Cada grupo buscará en su revista un par de anuncios interesantes y los arrancará de la revista. El objetivo será ahora transformarlo para poner en evidencia las exageraciones o características ficticias con las que se intenta hacer más deseable el producto.
  • Dedicaremos unos 40 minutos a recortar textos e imágenes del resto de la revista y los iremos pegando en el anuncio elegido hasta conseguir la transformación. Con pocos cambios se puede lograr que el anuncio diga incluso lo contrario, así que antes de ponernos a trabajar es recomendable analizar con detenimiento las posibilidades que tenemos.
  • Por último, dejaremos los trabajos en una mesa para que todas las personas puedan echarles un ojo.

 

4. La caja del producto

Casi todos los productos que se venden terminan siendo comercializados en un tipo de embalaje, caja o envoltorio, donde se destacan su marca y características. En este taller proponemos crear la caja de un producto ficticio, por ejemplo, destacando de una marca aquellas cosas que se esconden.

De esta forma podemos introducir en el aula un elemento tan cotidiano como la publicidad, aportando una visión creativa y crítica del modelo de consumo.

Qué necesitamos

Será necesario un aula, cartulinas grandes, rotuladores de colores, tijeras y revistas. Además se harán fotocopias de las cajas que usaremos como referencia. Por ejemplo:

Pasos a seguir

  • Cada persona que participe debe elegir el “producto” que va a empaquetar. Por ejemplo, se puede hacer un producto con las promesas de los políticos o con las falsas políticas medioambientales de una empresa.
  • A continuación, se reparten las cartulinas grandes y el resto de materiales entre los y las participantes.
  • Cada persona trabajará en su caja, dibujando primero en la cartulina las líneas que delimitan la caja. Después habrá que añadir la marca del producto, eslóganes y fotos (que se pueden obtener recortando revistas).

Esta caja de ejemplo corresponde a un taller realizado en Colombia y el resultado es un detergente que se ha demostrado muy potente para lavar dinero, el banco HSBC:

5. Cartel anticonsumista con técnica de creatividad

Este último taller consiste en la creación de un cartel anticonsumista a partir de una técnica de creatividad, herramientas de bajo coste que nos ayudan a poner en marcha el proceso creativo de forma colaborativa. En este caso, vamos a utilizar una técnica de creatividad basada en la asociación abierta de ideas.

Qué necesitamos

Para realizar la actividad únicamente será necesario papel y lápiz.

Pasos a seguir

  • Nos dividimos en grupos de tres o seis personas, dependiendo del número de participantes. Para empezar, cada grupo elige cual es la idea fuerza que quiere transmitir con este cartel anticonsumista. Esta idea fuerza debe poderse simplificar en un sólo enunciado.
  • Extraemos de esta idea general los dos conceptos clave. Por ejemplo: De la idea “El modelo de consumo actual es social y ambientalmente insostenible” extraemos los conceptos “consumismo” e “insostenibilidad”.
  • Ahora alguien del grupo dibuja un cuadro como este, incluyendo los conceptos clave:

  • Cada una de las personas que participa en la técnica completa una casilla sin pensárselo mucho, con lo primero que le venga a la cabeza. Si el grupo es de seis personas, cada una rellenará una. Veamos un ejemplo utilizando los conceptos anteriores. Como se puede apreciar, no se buscan respuestas evidentes, sino justamente descontextualizar los conceptos:

  • Ahora, cada una de las personas del grupo intentará articular relaciones entre las ideas que han surgido, relacionando unas casillas con otras, para buscar ideas gráficas (por ejemplo, una imagen o una acción) que transmitan lo que perseguimos, siguiendo, por ejemplo, este orden: 1A con 1B , 2B y 3B 2A con 1B , 2B y 3B 3A con 1B , 2B y 3B.

  • Cada uno irá apuntando las imágenes gráficas que le vienen a la cabeza al relacionar las casillas. El método más fácil es buscar un imagen resultante al sumar los dos conceptos que en cada caso se relacionan. Por ejemplo, la síntesis entre “Ruleta de hamster” y “De compras en el supermercado” podría ser un supermercado dentro de una ruleta de hamster, de tal forma que los consumidores habrían quedado atrapados como animales de experimentación.
  • Una vez ha pasado el tiempo estipulado para esta fase (por ejemplo, 20 minutos), cada persona del grupo explica al resto las relaciones que ha pensado. Alguien del grupo recopila todas las ideas expuestas que han resultado.
  • Ahora, la persona que ha recopilado todas las ideas las lee una tras otra. Si es necesario las explica o describe una segunda vez, de tal forma que el grupo decida con cual quedarse. La idea central elegida debe reproducir la idea fuerza de la que partíamos y, a la vez, ser potencialmente adaptable a los medios y públicos que hemos elegido.
  • Una vez tenemos la idea central, nos dedicaremos unos minutos a pulirla y mejorarla, de tal forma que terminemos de diseñar con ella la estrategia comunicativa.

Siguiendo el ejemplo anterior, de relacionar en la primera tabla de arriba 2A del concepto “consumismo” (carrito de la compra) con 3B del concepto “insostenibilidad” (“Te estás cavando tu propia tumba”) surge la idea de un carrito de la compra-sepultura, con una cruz encima (vamos, el icono de ConsumeHastaMorir 😉